LA ENSEÑANZA DE LA LENGUA
Ynés Valentina Pinto Machuca
valenpinma@hotmail.com
Experiencia metodológica
Palabras claves: enseñanza de la lengua, competencia comunicativa, aprendizaje significativo, estrategias metodológicas.
RESUMEN
La enseñanza de la lengua en la escuela está orientada al desarrollo y fortalecimiento de la competencia comunicativa y lingüística de los estudiantes, lo que implica propiciar en ellos la vinculación a prácticas de expresión y comprensión oral, de comprensión lectora y de producción de textos.
Hablar (escuchar), leer y escribir se constituyen en dominios y elementos relacionados con una concepción del lenguaje como instrumento de formalización y estructuración del pensamiento, de interrelación, de representación de la realidad y de vehículo de transmisión y creación cultural. Por tanto, es finalidad del maestro de lengua lograr que sus estudiantes aprendan o adquieran estas capacidades y las apliquen de manera eficaz, efectiva y eficiente en su desenvolvimiento diario.
¿Cómo enseñar lengua de tal manera que se oriente a la vinculación de los dominios mencionados anteriormente, logrando un aprendizaje significativo en los estudiantes? Como respuesta a esta interrogante se puede afirmar que el empleo de una metodología activa, en la que el maestro dispone de su creatividad y conocimiento, podrá desarrollar en ellos capacidades, habilidades y actitudes para aprender; orientando la enseñanza de la lengua no solo al saber, sino al saber hacer.
Las estrategias denominadas: Feria del Libro, Te voy a contar un cuento, Taller de escritura, El cuaderno viajero, Intercambio de roles, Anda, ve y dile, Puedo aprender; han posibilitado que los estudiantes superen en gran medida las barreras que les impiden apropiarse de la lengua. Propiciando, además, un clima de participación y de trabajo en equipo.
Si bien es cierto que los resultados son alentadores, no se debe dar por concluida la tarea. La enseñanza de la lengua es un proceso gradual y requiere el compromiso de los maestros de español. Así como la articulación de los tres niveles de la educación básica regular para lograr el objetivo deseado.
YNÉS VALENTINA PINTO MACHUCA
Colegio parroquial “Santa Cruz”
Lima – Perú
valenpinma@hotmail.com
LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL
INTRODUCCIÓN
Una de las principales responsabilidades de la escuela es garantizar el acceso a la cultura en sus diversas manifestaciones, para ello es necesario provocar en los estudiantes la vinculación a prácticas de expresión oral, de lectura y escritura con valor comunicativo, estético y cultural. Si bien son innegables los aportes relacionados a dichas prácticas, en la escuela no se aprecian resultados contundentes. Los estudiantes siguen presentando, por ejemplo, deficiencias en el segundo y tercer nivel de comprensión lectora y en la producción de textos completos, coherentes y adecuados a una situación comunicativa.
Emplear una metodología orientada a conseguir el logro de estos dominios se convierte en una exigencia para el maestro de español. Ante esta, buscará aplicar en el aula estrategias y técnicas metodológicas que permitan desarrollar en ellos capacidades, habilidades y actitudes para seguir aprendiendo.
Existe variedad de métodos y distintas formas de categorizarlos, sin embargo, esto no impide que el maestro haga uso de su creatividad y recreación, a fin de reinventarse uno que despierte el interés del estudiante y desarrolle sus capacidades. En este sentido, la experiencia docente es la que lleva a señalar como métodos aplicables aquellos que dirijan el aprendizaje hacia determinados objetivos.
Considerando que el método es el conjunto de acciones y técnicas lógicamente coordinadas, estas deben hacerlo viable y funcional, permitiendo el logro de los dominios mencionados anteriormente sin perder de vista el aspecto de la interacción y la mediación. Las habilidades comunicativas se dan precisamente a través de estos aspectos.
Hablar, escuchar, leer y escribir son fundamentales para poseer competencia comunicativa y ser comunicadores eficientes; de ahí que su desarrollo constituye una tarea de primer orden en el proceso educativo, que es a su vez, un proceso comunicativo.
En relación a la habilidad de hablar, el saber que aplican los hablantes al hablar y al configurar el hablar, constituye para Coseriu (1992) una competencia lingüística, la cual se debe trabajar en el aula propiciando el diálogo, el hablar unos con otros. Teniendo en cuenta, además, que la aprehensión del conocimiento se inicia con la oralidad como una forma de aproximación para comunicarse con los demás. A este acto en el que la interacción juega un papel fundamental, la dialéctica denomina uso coherente de la lengua.
Al abordar la escritura, no se puede dejar de mencionar el bloqueo cognitivo que provoca en los estudiantes el hecho de enfrentarse al papel en blanco, impidiendo la fluidez de palabras para construir un texto que reúna las condiciones básicas. Esta situación deviene de la escuela tradicional en la que la escritura responde a una necesidad académica más que a una necesidad comunicativa, que en nada se relaciona con los intereses cotidianos del estudiantado. La tradición castiga al estudiante que no hace un buen uso de la ortografía, de la gramática, en suma, de la corrección. La consecuencia de este acto genera una barrera que le impide apropiarse de la lengua escrita e inhibe la creatividad, convirtiéndolos muchas veces en meros transcriptores.
Es necesario señalar las relaciones que se fundamentan entre la escritura y la lectura. Binomio que en la enseñanza del español juega un papel fundamental, puesto que, como afirma Jolibert (1991): “No solo se aprende a leer leyendo ya producir produciendo; sino, a leer produciendo ya produciendo leyendo”.
Asimismo, es conocido el rol que cumple la escritura en el desarrollo de la comprensión lectora. La lectura permite la captación de las características del lenguaje escrito, las cuales se pondrán de manifiesto y de forma gradual en sus propios textos. Por otro lado, obliga al estudiante a leer con propuestas definidas y en contextos significativos para él.
Teniendo en cuenta que la enseñanza del español en sus tres dominios es el objetivo del curso de Comunicación, es necesario plantear la interrogante: ¿Cómo llevarla a cabo, de tal manera que se oriente a la vinculación de aquellos, logrando un aprendizaje significativo en los estudiantes? Las experiencias docentes que se mencionan a continuación pretenden responder a la inquietud planteada.
El proyecto de lectura que se aplica en el colegio parroquial “Santa Cruz” tiene como objetivo desarrollar el hábito lector y descubrir el placer de leer. Para ello, se aplica como estrategia el momento de lectura de la obra elegida por los estudiantes con orientación del maestro (en el aula, en el patio en la biblioteca o en los jardines del colegio). Culminada la misma, participar en la denominada “Feria del Libro Santacrucina” donde comparten con seguridad y fluidez el contenido e impresiones de la obra elegida, interactúan con los miembros de la comunidad educativa disipando dudas y respondiendo a las preguntas formuladas. Esta actividad se realiza en las instalaciones de la biblioteca del colegio, evidenciando en ella el aprendizaje cooperativo y colaborativo sostenido por Vigotsky correspondiente al modelo constructivista.
“Te voy a contar un cuento” es otra de las actividades-estrategias que busca desarrollar destrezas de expresión oral y la capacidad de escucha, despertar en los estudiantes el interés por la lectura, así como, fomentar la imaginación y la fantasía. Esta actividad se realiza teniendo como marco el día del idioma e involucra a los estudiantes de tercero, cuarto y quinto de secundaria, quienes recogen de sus aulas a los niños de inicial y de primaria (desde primer grado hasta quinto), para conducirlos a una espacio del colegio y proceder a narrarles el cuento preparado. Cada alumno de secundaria comparte su narración con dos o tres estudiantes, valiéndose de materiales y recursos acordes al relato.
Conocedores de que la escritura es una manera de desarrollar el pensamiento, apoyar el logro de las competencias de aprendizaje y evitar el fracaso escolar; se constituye en una tarea inaplazable valorarla y fortalecerla a fin de que el estudiante se apropie de ella. Por lo tanto, su acceso no debe inhibirse por cuestiones normativas.
Se distingue la escritura de tipo utilitario de la escritura creativa basada en el campo lúdico, el mundo literario o ficticio y el contexto social. Este tipo de escritura parte de la estimulación, la motivación y la contextualización de las actividades de expresión escrita.
Si bien es cierto, cualquier escrito contiene algo de creativo, a decir de Beuchat, C. & Lira, T. (1995), este lo será más si prima la imaginación constructiva, las nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos sobre el propósito informativo , propios de la escritura no literaria.
Se plantea, por ello, la premisa de que la aplicación de talleres de escritura creativa en el aula propicia un acercamiento grato y eficaz al papel en blanco. Estos se constituyen en espacios de encuentro donde lo lúdico y lo conceptual se complementan en las dos horas semanales en las que se proponen aplicar. Dirigidos a los estudiantes de secundaria, pero que pueden ser aplicados también en el nivel de primaria.
Enseñar a escribir implica enseñar gramática. Esta enseñanza debe darse cuenta mediante actividades que signifiquen la experimentación con el lenguaje y con los recursos que ofrece el sistema de la lengua (Marín, 2007). Es en situaciones comunicativas concretas de escritura que el estudiante aprenderá las nociones gramaticales, no a través de la instrucción directa con la que se orientaba el trabajo escritural en la escuela tradicional.
Los aportes de la psicología cognitiva han contribuido a concebir la escritura de otra manera y, en este sentido, la planificación, la escritura en sí, la revisión y la edición son momentos ineludibles que el maestro debe propiciar en sus estudiantes.
Durante la ejecución de los talleres de escritura se recogen los textos elaborados por los enunciados defectuosos, para abordar aspectos gramaticales como: la construcción de sintagmas, la coherencia y la cohesión, la concordancia, la ortografía y otros. Es recomendable hacerlo poco a poco, aprovechando las versiones trabajadas.
“El intercambio de roles” juega en esta tarea un papel importante. El estudiante asume el rol de maestro y es quien, interactuando con su compañero, aclara conceptos, ejemplifica, formula preguntas y absuelve las dudas que pueda tener en relación al tema tratado. Finalizada esta secuencia, el compañero que asumía el rol de estudiante adopta el papel de maestro; desarrollándose así los procesos cognitivos básicos de percepción, atención y memoria.
En otro momento de la sesión de aprendizaje se le invita a salir del aula y buscar a algún miembro de la comunidad educativa a fin de contarle cómo es que ha trabajado su texto literario o no literario y, a leérselo. Esta acción le permite, además de interactuar, enriquecerlo con sugerencias que el interlocutor le pueda brindar. A esta etapa se le ha denominado “Anda, ve y dile”.
Los sucesivos borradores o versiones permiten atender todas las demandas de la escritura, propiciando así que el estudiante se apropie del código escrito, aprendiendo significativamente.
“Puedo aprender” se ha denominado a otra secuencia del desarrollo de una sesión de clase. Parte de los principios fundamentales de la Pedagogía Montessori basada en la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el desarrollo de la voluntad y la autodisciplina.
Se busca un ambiente espacioso, el cual puede ser el patio de la escuela o la misma aula. El maestro lleva material que pueda ser percibido por los cinco sentidos o al menos por algunos de ellos, por ejemplo: material impreso, audios, hojas en blanco, colores, tarjetas, textos inconclusos, etc. Material que se distribuye en dicho ambiente y se dispone, en primera instancia, a ser visto y manipulado.
Se tiene como tarea elegir una de las actividades propuestas por el maestro, correspondiente a uno de los temas propuestos para la unidad. Luego, los estudiantes elegirán el espacio que gusten. Les corresponde descubrir y los aprendizajes, bajo la observación construir del maestro e interactuar con los compañeros de grupo.
Después de realizar la actividad elegida, uno de los miembros del grupo compartirá a la clase en qué consistió su trabajo, cómo lo hizo, qué aprendió y cómo aprendió.
Se puede apreciar en cada una de las estrategias señaladas, rasgos de las ya establecidas. Como se dijo al inicio, el maestro recrea y reinventa en base a la experiencia, logrando que sus estudiantes aprendan significativamente; eso es lo que cuenta.
MATERIALES Y MÉTODO
En las dos primeras actividades-estrategias, es el libro el material fundamental: instrumento para el aprendizaje y vía para el desarrollo humano.
En el caso de los talleres, a los estudiantes se les proporciona una hoja en donde se consigna el desarrollo del mismo. Se parte de un marco teórico que les permite conocer las concepciones acerca de lo que se va a trabajar, por ejemplo: noticias, cuentos, poemas (limericks, pregones, acrósticos, etc.), textos dramáticos, cartas u otros textos; proporcionándoles modelos de los mismos. De esta manera se relaciona la lectura con la escritura y se evidencia el rol que cumple esta en la estimulación de la habilidad lectora y la comprensión, reafirmando el concepto de binomio completo.
El material proporcionado, además del marco teórico, presenta lo que el estudiante necesitará para la realización del taller. Se plantea la pregunta: ¿qué necesitaremos? y se prosigue con el procedimiento, culminando con el compartir del producto realizado con los compañeros y otras personas de la comunidad educativa. Esto permite escuchar las sugerencias y observaciones de los interlocutores, convirtiéndose en una etapa muy importante; puesto que el estudiante se siente reconfortado al ver que su trabajo es reconocido y valorado.
Finalmente, después de aceptar las sugerencias, inicia el momento de la corrección, la edición y la publicación de su texto.
Cabe decir que los recursos y procedimiento a seguir configuran la estructura del taller, en el que se presta especial atención al proceso, el cual es evaluado utilizando fichas de observación y con la realización del taller en sí.
El método empleado es el activo, fomentando la participación del estudiante y el trabajo en equipo en medio de un clima de comunicación horizontal y retroalimentación constantes.
Los talleres se realizan en el aula y en otros espacios como la biblioteca escolar, los jardines y el patio del colegio; constituyéndose en espacios de encuentro entre lo lúdico y lo conceptual, en donde ambos aspectos se complementan en las dos horas semanales en las que se proponen aplicar.
RESULTADOS
La aplicación de las estrategias mencionadas en la introducción ha permitido que los estudiantes sean capaces de comunicarse oralmente, superando en gran medida las barreras de la timidez y la inseguridad. La mejora en la fluidez verbal es una prueba fehaciente de ello.
Por otro lado, si antes se mostraron hasta cierto punto reacios ante la actividad escritural, presentaron dificultades para generar ideas y dar inicio al texto que deberían redactar o no encontraron las palabras adecuadas, debido a que su capacidad nemotécnica se vio afectada por la desmotivación y el bloqueo cognitivo; con la aplicación de los talleres se ha logrado que los estudiantes escriban semanalmente y tomen conciencia de la necesidad de hacerlo correctamente.
El hecho de elegir qué leer ha propiciado que el número de libros leídos aumente, llegando incluso a leer una obra al mes y mejorando su nivel de comprensión.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Orientar la enseñanza del español no solo al saber, sino al saber hacer es el objetivo de la metodología propuesta en el presente trabajo. Orientación que permite un cambio de actitud en los estudiantes, al sentirse agentes activos en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Si bien es cierto que los resultados son alentadores, no se debe dar por concluida la tarea. La educación es un proceso, por lo tanto, el trabajo es gradual y requiere del compromiso de los maestros que son los que lo dirigen; siendo fundamental la articulación de los tres niveles de la educación básica regular para lograr el objetivo deseado.
Es necesario también, que el maestro de español lea y escriba con ellos, que se involucre en la actividad educativa y despierte en los estudiantes la motivación para seguir haciéndolo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Beuchat, C. & Lira, T. (1995). Creatividad y lenguaje: talleres literarios para niños. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello
Jolibert, J. (1991). Formar niños productores de textos. Santiago de Chile: Ediciones pedagógicas chilenas
(Traducción al castellano por Viviana Galdames y Alejandra Mediana)
Linkografía
Marín, M. (1999). Enseñar a escribir y enseñar gramática. Quehacer educativo
www.fumtep.uy/index.php/quehacer-educativo?start=100
Maldonado, M. (2013). Lingüística de Eugenio Coseriu. Aportaciones.
http://www.researchgate.net/publication/256766737_La_lingüística_de_Eugenio_Coseriu
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