Motivando a leer: un compromiso ineludible
Muchas veces nos hemos preguntado por qué a nuestros
alumnos ‘no les gusta leer’. ¿En realidad no les gusta? O es que no hemos
señalado el camino adecuado, presentándoles
libros que los atrapen de tal manera que despierte en ellos la necesidad
imperiosa de leer. Por otro lado, se impone la creencia de
que somos quienes deben seleccionar los
libros, puesto que somos ‘los maestros’ y sabemos qué es lo que les gusta. Esto
no deja de ser cierto, pero antes que nada está
la motivación y el interés de los alumnos, la decisión de leer y, por
qué no; la de no leer. Esto puede sonar a dejar hacer dejar pasar,
pero muchas veces, resulta más conveniente al hecho de que los alumnos lean por
obligación, perdiendo el poco interés que puedan sentir por la lectura y
negándoles la posibilidad de sentir el placer de leer.
Frente a esta realidad, en nuestro colegio,
hemos venido desarrollando hace algunos años una serie de estrategias para acercar
a nuestros alumnos al libro, posibilitando la adquisición del hábito de leer.
Son ellos quienes, frente a la gama de libros que les ofrecemos, eligen el
libro que los llevará a recorrer la
senda de la imaginación, la aventura y el placer. Solicitamos a las editoriales una variedad de
obras y las ponemos al alcance de nuestros alumnos, quienes con mucho entusiasmo
revisan las portadas, hojean y dialogan en torno a lo que les sugiere, analizan
las imágenes, si es que las hubiera, y finalmente deciden. Es tal la motivación, que después de hacer la tabulación de los votos y exponer el libro ganador, se
entregan con ahínco a la maravillosa tarea de leer.
Al inicio de cada clase de Comunicación
llevamos a cabo el momento de lectura: quince minutos en los cuales todos leemos por el gusto de leer. No
cuestionarios, no evaluaciones, simplemente leemos. Podemos compartir la
experiencia, las emociones suscitadas, lo que queramos.
Nos queda aún la tarea
de lograr que todos los miembros de nuestro colegio lo hagan también,
desterrando la idea de que solo ‘los de Comunicación’ tienen esa misión.
En el mes de marzo, los alumnos de tercero de
secundaria leyeron Todos los futbolistas
van al cielo y las alumnas, Él entre
nosotras. Como estrategia motivadora, decidimos invitar a un futbolista, a
quien previamente le habíamos obsequiado el
primer libro mencionado. Todos esperaban con ansias la visita de Leao
Butrón, quien, llegado el día, compartió con ellos su experiencia con el libro
y como futbolista (arquero de la selección). Relacionó la historia del libro
con su vida y se sometió a las preguntas de los muchachos.
Como casi siempre iniciamos nuestra caminata
de lectura con la intervención de la maestra, quien lee en voz alta para
después continuar con la lectura silenciosa. Las alumnas también conocían la
obra leída por los muchachos y viceversa.
Ellas también disfrutaron del compartir y formularon preguntas a Leao
en relación al libro y a su experiencia lectora. Esta es una de las estrategias que hemos
empleado en nuestro afán de despertar en nuestros alumnos ‘el placer de leer’,
placer que los llevará a acercarse a los más variados y disímiles libros,
teniendo acceso al conocimiento, además de despertar en ellos la imaginación,
la valoración; formando personas creativas y con capacidad de discernimiento.
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