Soñé que caminaba por un largo sendero y
que a mi paso veía solo inefables momentos:
niños hartos de alimento, sin sed de agua,
sin sed de abrigo;
sin las ataduras del hambre,
sin la condena de vivir muriendo,
sin el frío causante por el mal abrigo.
Soñé que me acogían con los brazos extendidos
que me miraban como se mira al
tesoro más valioso que jamás ha existido.
Soñé que me encontraba con quienes
alguna vez tuvieron
que dejarme para alcanzar el cielo.
Cómo vivir quisiera
soñando que por fin
alcancé mis sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentario