Cómo olvidarlos muchachos que sin quizás saberlo inyectaron vida a mi vida.
Cómo olvidar su sonrisa que llenaba el salón de alegría.
Cómo olvidar sus palabras que me invitaron a pensar en las que yo no decía.
Cómo olvidar sus vacíos que quizás fueron también los míos.
Cómo olvidar su presencia que fortaleció y y dio sentido a la mía.
Cómo olvidarlos muchachos que quizás sin proponérselo inyectaron vida a mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentario